9 dic 2013

Valores varios.

La Dirección Artística de Ópera de Oviedo ha tiempo que decidió, acertadamente, ir ampliando el repertorio tradicional que se había visto en el Campoamor. Así hemos tenido títulos más o menos habituales en la mayor parte de los teatros del mundo y ahora, con "Ainadamar", parece que habían creído conveniente realizar un estreno mundial. Por unas u otras causas el proyecto de estreno mundial se fustró, pero nos hemos quedado con el compromiso de tener que incluir el título en nuestra amplia temporada. La mera inclusión nos hace pensar en la infinidad de obras que aún no hemos visto (Fidelio, Rusalka, Tell, Wozzeck, Parsifal, Porgy & Bess, Rinaldo, Matrimonio segreto, etc...etc...) y que, al parecer, el público asturiano puede prescindir de conocer para, sin embargo, deleitarse con las maravillas de esta obra de Golijov. Incluso cabe pensar en otros títulos más interesantes (Tempest, Upupa, Luci mie traditrici, etc...) de entre los más recientes, pero al final nos han vendido esta  ópera. Ópera por llamarla de alguna manera, pues el mero hecho de la amplificación, por mucha indicación del compositor que sea, haría ya muy cuestionable el calificarla así. Quizás algún compositor pronto tenga la feliz idea de prescindir completamente de las voces, de la escena, o de poner una grabación y actores en lugar de cantantes. Puede que hasta siga llamando a su obra "ópera", puede que hasta se lo crean y nos lo quieran hacer creer. Puede que hasta Ópera de Oviedo nos la ofrezca.

Como no hemos podido asistir al estreno y sólo lo hemos hecho al ensayo general nos vamos a abstener de comentar la parte vocal, solistas y coro; cosa que, por otra parte, tampoco íbamos a hacer debido a lo comentado de la amplificación. Tampoco valoraremos la actuación de bailarines y del director de orquesta y su conjunto, que suponemos irá mejorando según van pasando representaciones.

Valorando la obra como libreto operístico se nos antoja un argumento demasiado forzado para su duración y nos parece que el interés va decayendo según pasan los minutos, y alterna momentos interesantes con otros bastantes simples.
La historia nos habla del insigne poeta García Lorca a través de los recuerdos de Margarita Xirgu y estableciendo un paralelismo entre la figura de Lorca y la de Mariana Pineda. Musicalmente la parte en que el poeta manifiesta precisamente su amor hacia la estatua de M.P. fue la que más nos agradó. Es curiosa y resultona la introducción del "cantaor". Desde luego se abordan temas como la libertad, la persecución y el tratar de silenciar a los que no piensan como quien está en el poder, lo que, no nos cabe duda, han sido argumentos interesantes para la elección de este título por nuestra Dirección Artística.

Musicalmente es una obra que para lo que se podría esperar de un título de este siglo, se deja escuchar o, al menos, no produce rechazo en una parte importante del público y que, unida a la representación escénica, puede ser atractiva para una parte del público y soportable para otra/s parte/s, porque la producción escénica es bastante minimalista, pero se ve con agrado y funciona aceptablemente.  Dejamos la pregunta en el aire de si este libreto funcionaría como obra teatral por si solo y de si la música aceptaría una versión en concierto.

Por lo leído en las distintas crónicas y aplicando el correspondiente filtro a cada una, parece que la obra tuvo una relativa buena acogida. Nos alegramos de que, especialmente a los que pagan más de 160 € por una entrada, les guste. No vaya a ser que a la sangría de la pérdida de subvenciones se nos una la pérdida de unos abonados que están pagando religiosamente unos espectáculos, operísticos o no, que, tantas veces, parecen de mucho menor valor.




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