30 sept 2011

29 sept 2011

25 sept 2011

Paneras.


Encuentro de Xuan Bello con Pérez, Nebot y Castignani. Publicado hoy en EC.

19 sept 2011

Críticas en prensa.

Despropósito en La Voz.

La función tuvo visos de comedia surrealista más que de divertida opereta de costumbres vienesas, cosa que percibió buena parte del público, incapaz de entrar al juego de las ramplonas bromas y guiños propuestos, y de los aplausos intencionadamente impuestos por una presunta claque que, sin ningún complejo, pretendió dirigir al público con más intención que resultados.


Luz y sombra en El Comercio.

al situar la acción en el siglo XX con pinceladas locales a la actualidad, la opereta pierde chispa, ritmo, ligereza y claridad a partir del segundo acto: la acción se alarga y embarulla. La fiesta decadente en la casa del príncipe Orlofsky se hace cansina.



Alta comedia en La Nueva.

todo aquello que debe ser agilidad y fulgor trepidante rozó el tostón en algunos pasajes en los que la acción se atascó.

Recortes.


Aparte de los recortes en diversos temas (producciones, cantantes, empleados...) nos encontramos ayer con la desagradable sorpresa de que el folleto que anteriormente se daba, en el que aparte del reparto venía también una sinopsis, es ahora sustituído por una hoja en la que sólo aparece el reparto (casi ni eso, pues los "invitados" Nebot y Roy no aparecían, será que no cobraron) y, por otro lado, se vendía el libretto que suponemos traerá algún artículo de interés y, quizás, alguna cosa de interés más.
Ya se nos había privado a los abonados del libro anual, otrora vendido como un gran avance, y ahora se vuelve a los tiempos en que debiamos adquirir cada uno por separado.

Poco vuelo.


Cuando uno piensa en "Die Fledermaus" se le viene a la cabeza una comedia chispeante, burguesa y de "alta sociedad". Poco de esto apareció ayer por el Campoamor. Dentro del elenco vocal los mayores aplausos se los llevó Mariola Cantarero que, sin embargo, no mejoró prestaciones anteriormente escuchadas aquí. Quizás hubiese sido más una Adele que su Rosalinde. La Adele de Reiss, que fue la única que dijo los textos en alemán (desconocemos si por genialidad del encargado escénico o por incapacidad suya para decirlos en castellano), no pasó del suficiente, luciendo muy bien, eso sí, en escena.
Decepcionante el retorno de Jossie Pérez con una actuación muy apática y simplona y un canto sin encanto. Interesantes apuntes de la Ida de Rocío Martínez.
Por la parte masculina pequeña decepción con Gabriel Bermúdez y con Peter Edelmann, sólo cumplidores. De menos a más el Alfred de Albert Casals. Castignani tampoco sobresaldría, pero escénicamente estuvo muy bien. Vas, correcto para lo que es su papel.
Coro con sobrada solvencia, lo que viene siendo una noticia habitual agradable. Destacar las contribuciones de L.Orlova y el actor Carballido.
Gran parte de la culpa de la falta de chispa de la jornada fue culpa del Dtor. de Orquesta, E.Hull, que convirtió el champagne en gaseosa que nunca acabó de provocar el entusiasmo requerido. Ya la Obertura sonó falta de chispa y luego todo fue, poco a poco, saliendo adelante con mediocridad y deslucidamente. La OSPA necesita un Dtor. titular ya que la haga recuperar el rumbo.
Respecto a los invitados "sorpresa" decir que Roy conquistó al público con su torrente de voz, con la pena de no hacer más con ella, y Nebot mejoró sus últimas actuaciones ovetenses.
La producción correcta, sin lujos pero efectiva. Bonito vestuario por lo general. Peor tratado el texto, con "morcillas" de humor muy simplón y poco efectivo. Más propias de las "antologías" de las zarzuelas y espectáculos que nos suele obsequiar Arturo Fernández.